No todo lo que dice “aceite de oliva” en la etiqueta es igual. En el mercado hay muchas opciones, pero también mucha confusión. ¿Virgen o virgen extra? ¿El color importa?
En este blog te damos una guía práctica y fácil de entender para que elijas un buen aceite de oliva sin caer en trampas.
1. Que sea virgen extra
El aceite de oliva virgen extra (AOVE) es el de más alta calidad. Se extrae solo por medios mecánicos, sin químicos ni calor excesivo. Evita los que dicen solo “aceite de oliva” sin “virgen” o “extra virgen”: suelen ser mezclas refinadas con poco valor nutricional.
2. Lee la etiqueta con atención
Busca:
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País de origen (mejor si es de un solo origen)
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Fecha de producción o cosecha
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Tipo de aceituna (en algunos aceites premium)
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Método de extracción
Consejo: Elige aceites producidos recientemente (menos de un año), no solo “fecha de vencimiento”.
3. El envase también importa
Prefiere aceites en botellas oscuras o latas, que protegen el aceite de la luz. Evita los envases plásticos o transparentes: aceleran la oxidación.
4. El sabor y aroma lo dicen todo
Un buen aceite de oliva virgen extra debe tener notas frutadas, herbales, picantes o amargas, dependiendo del tipo de aceituna. Si no tiene sabor o huele rancio, probablemente no es fresco o no es virgen extra.
En resumen: 4 claves para elegir bien
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Que sea virgen extra
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Etiqueta clara y confiable
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Envase oscuro o metálico
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Sabor y aroma vivos
En OLIVAM trabajamos con pasión para que cada botella cumpla estos criterios. Porque no solo vendemos aceite, vendemos calidad, tradición y salud.
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